
como un epipactis desojado,
mi cordura cae, momento a momento;
caida por caida...
El cuerpo como epicarpio se me hace,
insolente a la hora de querer ya no estar.
Pido la presencia de Eolo, ¡pido tempestad!
para que se lleve todo presencia existente de
no-congruencia; y simplemente mi imagen
yerma no te toque, no la veas, no la sientas.
y subsistiendo irrealmente voy pretendiendo escapar...
24/12/07 C V R.

3 comentarios:
HOLA,Soy Ancilla de Facebook, muy interesante tu blog.
Paz y Bien.
mira encima esa foto
Muchisimas gracias por haberme dejado un comentario,me hizo muy bien,mientras lo lei estaba por msn en una conversacion de esas que hacen que las lagrimas caigan solas sin que puedas frenarlas,y detenerme a leer lo que escribiste hizo que las lagrimas dejaran de caer.
Me gusta mucho lo que escribis,alguna veces leo tu blog y me inspiro a escribir,pero no lo hago porque cuando me inspiro de esa forma termino robando el esfuerzo ajeno =/
seguimos en contacto
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